Generación de cristal blindado
Somos esa generación de cristal blindado, nos puede afectar o incluso romper algo, pero como estamos blindados, no nos caemos por completo a pedazos.
Hace unos días, platicando con mi
crush, nos dábamos cuenta que nuestra
generación, o por los menos aquellos que nacieron entre 1990 y 1997, hacemos
muchas bromas sobre la muerte, siempre referido a la frustración escolar,
económica y laboral. Aplicando sin duda el refrán “entre broma y broma, la verdad se asoma”. Fuimos esos niños que
nos obligaron a ser siempre los mejores en la escuela. Si fulanito tiene una
mejor calificación, tú puedes lograrlo también. Si no estás trabajando,
entonces no hay motivo para que tu desempeño escolar sea nefasto. Si tu amigo
salió en el cuadro de honor, ¿por qué no estás ahí también?
En vez de que se nos enseñara a
lidiar con nuestra frustración de llegar a casa y no sentirnos culpables porque
sacamos un 6 o 7, tomábamos mejor la decisión de no decir nada o esperar a que
entregaran las calificaciones y recibir el regaño en frente de los demás. Estando
“acompañado” era menos probable que los padres actuaran de manera violenta.
Recuerdo que cuando era la firma
de boletas, mis compañeros que sacaban malas calificaciones los veías muy
preocupados. En alguna ocasión uno de ellos se acercó a su mamá. Ella muy
enojada, ni siquiera le dirigió la palabra, tenía de esas miradas que mataban y
hasta llegó a empujarlo.
No, no era la forma. Y, aun así,
hasta los mismos padres le decían al maestro en turno que le llamara la
atención de ser necesario o que hiciera lo posible para que sobresaliera en
calificaciones.
Conozco a muchos que están
frustrados actualmente por la condición laboral. No todos están ejerciendo lo
que estudiaron, algunos más están una situación de desempleo. Y es que, no hay
muchas oportunidades para hacer lo que uno quiere.
Por lo mismo de la competencia
que mencionaba anteriormente, es que no podemos celebrar del todo los logros de
nuestros amigos. Viene la comparación en su mayoría. Cómo es que tiene mi misma
edad y ya tiene una maestría. Si nos graduamos a la par, ¿Cómo le hizo para
conseguir un trabajo tan pronto?
Quizás hay más factores, de los
cuáles me limitaré a mencionar. Sin embargo, han sido detonantes para hacer una
sociedad más depresiva y ansiosa.
Y no, no considero que los padres
sean responsables en gran medida de esta situación, pues ni ellos estaban
preparados para serlo. Pero creo que sí sería conveniente que se hicieran
talleres para saber cómo ayudar/apoyar a los hijos. Evitando generaciones
frustradas. Evitando suicidios.
A lo mejor es una idea errónea que
tenga, pero al final, es sólo mi opinión.

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