Al pie de la guerra
“Nos volveremos a ver”, fueron las palabras que mencionaron muchas
personas antes de morir en los ghettos. Lugares
que quedaron asentados tal cual funcionaron en ese tiempo, y que ahora
representa una parte de la maldad que hay en el mundo.
Si bien, sigue causando dolor
para quien se acerca a conocer más sobre el tema, podemos darnos cuenta que la
guerra de clases sociales, raza y religión, continúa sin dar tregua alguna. Sin
embargo, se ha vuelto normal para la mayoría de la sociedad, así como en las
clases altas, ya que a ellos “nunca les pasará”.
Se han desatado los asesinatos a
candidatos de ciertos partidos políticos, demostrando que la empatía que
decimos tener, ya no existe. ¿A qué me refiero con esto? Bueno, he notado que
no es un tema importante de recalcar en los medios de comunicación como en las aburridas
mañaneras de AMLO. Y no es que esté a favor o en contra, pero considero que,
sea cuál sea el problema, en México se debe dar la seguridad para quien sea,
incluso si eres del equipo contrario.
¿Saben qué estamos en una guerra
y aún nadie hace algo para acabarla? Sí, con el feminicidio. En lo que va del
año, ya van registrados más de 20 muertes a mujeres en Puebla. Y eso suponiendo
que se ha tenido una investigación previa. ¿Qué me dicen del feminicida de
Atizapán? La policía por más de 3 años no supo dar respuesta a los familiares
de las fallecidas. ¿Cómo dieron entonces con él? Pues mató a la esposa de un comandante
de policía. Por suerte, él no tuvo que pasar un calvario como los demás para
obtener respuesta. ¿Algún día se
acabarán las matanzas a las mujeres?
Ahora… Esa guerra que está
acabando con la infancia de miles de niños. Quienes no entienden de la
situación. Sólo escuchan las bombas estallar en los edificios aledaños. Algunos
otros, quedan cegados por la explosión, siendo los escombros la última cosa que
vean. Mientras otros… simplemente jugaban a esconderse de los soldados.
El holocausto marcó un antes y
después de la crueldad humana, siendo para aquellos sobrevivientes la
oportunidad de que el mundo se tornara sensible y optara por poner un alto a la
destrucción.
A veces pienso que la historia no
nos sirve de nada si todo va a seguir igual. Si a pesar del pasado, se sigan
cometiendo los mismos errores. Que la misma sociedad viva callada por temor a
obtener enemigos innecesarios. Lamentablemente, la historia se repite.

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